Croquetas cremosas de salchichón ibérico

Estos entrantes tan originales y sabrosos harán las delicias de tus invitados. Los embutidos le dan un toque realmente bueno a las croquetas, que dejan de ser las típicas, para convertirse en las únicas.

El secreto es usar el embutido Ibérico que más te apasione.

 

INGREDIENTES (20 croquetas)

  • 1/2 litro de leche entera
  • 3 cucharadas de harina de trigo
  • 30 gr de mantequilla y un par de cucharadas de aceite de oliva
  • 150 gr de salchichón ibérico de calidad (lo podrás encontrar en Xaborea)
  • 1 Cebolla pequeña
  • Nuez moscada y sal

 

ELABORACIÓN

  1. Cortamos la cebolla en juliana (cuanto más fina mejor) y la rehogamos en una sartén al fuego con el aceite y la mantequilla hasta que empiece a dorar.
  2. Hacemos taquitos finos del salchichón ibérico y los añadimos a la sartén. Damos un par de vueltas para que suelten su sabor y agregamos la harina. La doramos un poco para que pierda el sabor de harina cruda.
  3. Cuando esté tostada vamos incorporando poco a poco la leche a temperatura ambiente removiendo sin parar para ligar la bechamel sin que se formen grumos. Ponemos la sal (o medio cubito, como prefieras) y un poco de nuez moscada. Si el salchichón lleva pimienta no tendrás que añadirla.
  4. Cuando la bechamel se retire con facilidad de las paredes de la sartén estará lista para apartar. Después, apaga el fuego, pasa el contenido de la sartén a un plato y tápalo con film transparente. Mételo en la nevera durante, como mínimo, una hora.
  5. Transcurrido este tiempo, si ves que la bechamel ya está lo bastante sólida, es hora de hacer las croquetas. Lo primero es volcar el pan rallado en un plato plano y batir los huevos en uno hondo. Mientras haces esto puedes poner un dedo de aceite en una sartén con fuego a potencia mínima para que se vaya calentando (es mejor repetir el proceso de huevo y pan rallado un par de veces para que el empanado sea más firme).
  6. Las freímos en aceite caliente hasta que doren por igual, dejamos escurrir sobre papel de cocina y servimos al momento.
  7. A la hora de freírlas, hazlo poco a poco para evitar que se peguen las unas a las otras y dicho esto, ¡a disfrutar! ¡Seguro que te han salido riquísimas!