Vinos Verum y los platos de “Miami Gastro”

En octubre, con todavía temperatura medio veraniega, se dan cita los vinos de bodegas Verum en el Gatrobar “Miami Gastro”, ubicado en Ciudad Real, regentado por las hermanas Macías.

Carmen, una de las tres hermanas propietarias y jefe de sala de “Miami Gastro” recibe a bodegas Verum y acompaña al salón de la planta de arriba.

Para empezar este encuentro, la sorpresa es que Laura se salta el guion y prepara platos que no están en carta, desata su creatividad hasta tal punto que hay que preguntar los nombres de los platos porque Carmen no los conoce.

Como entrante, sorprende con una sopa de tomate con langostino salteado y jamón ibérico. Este plato es ideal para acompañar con una copa de GRAN CUEVA BRUT NATURE CHARDONNAY

Un plato equilibrado con un sutil amargor que recuerda un buen aceite. El langostino está en su punto y el jamón ibérico es el colofón para esta propuesta que acompaña a la perfección al espumoso GRAN CUEVA que refresca, limpia y prepara para el siguiente trago, buena acidez y sutil efervescencia, algo que se agradece en comidas copiosas. Una armonía que prolonga el recuerdo del plato (en conjunto) y le añade complejidad. Un plato muy veraniego.

Con el siguiente plato, Tartar de salmón sobre hoja de cogollo, se juega a la armonía de sabor y color, por lo que el vino elegido es VERUM ROSADO CABERNET FRANC + TEMPRANILLO. Un rosado fresco, de trago fácil, que no altera el sabor de lo que se va a comer en contraste con otros rosados cargados de aromas dulzones, de regaliz y chuches. El plato juega a las texturas, salmón con el cogollo y un toque de aguacate. El cogollo tiene ese toque de amargor que gusta o no gusta, el plato es sabroso, elegante. El vino acentúa en cierto modo el amargor y potencia la salinidad, hace el plato más sabroso.

Para el siguiente plato de Foie sobre confitura de higos y pan de pasas, se acompaña con un blanco, en este caso con el VERUM MALVASÍA ya que siendo un vino seco, los aromas y la acidez ensalzan el sabor sublime de esta propuesta, además de darle más persistencia en boca. Si fuera un vino dulce habría más contraste, en este caso, la armonía es por afinidad.

Para finalizar, el último plato es Sopa de melón con menta y lima. Este postre culmina a la perfección la comida, siendo refrescante, intenso, creando un equilibrio de sabor ente el melón la lima y la menta. Para este plato se vuelve al espumoso GRAN CUEVA, ya que es el único que acoge los sabores balsámicos y cítricos.

Fuente: www.bodegasverum.com / Autor: Joaquín Parra Wine UP